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El Capitán

Las olas hacen crujir las maderas del barco.

En la bodega se siente un olor ácido que indica que hay alimentos en mal estado. Pero igual se comerán. No son lo único que está mal a bordo.

El capitán ha envejecido y pareciera que los años corrompieron su espíritu.

Se dio en nuestro jefe la situación inversa a lo que suele ocurrir en las personas con responsabilidad de mando, a quienes, cuando les abandona lentamente el cuerpo, les llega la gracia y el poder de la sabiduría.

Él, en cambio, sustenta su poder con su mal humor y el respeto que se supo ganar cuando fue el mejor guerrero de la "Armada Invencible".

Pero la armada fue vencida mientras él se reponía en Cádiz de una herida mutilante. Al recibir la noticia se levantó violentamente sin atender a su lesión, deseaba que ésta le proporcione un dolor más fuerte que el dolor de la culpa.

Y cambió para siempre.

De soldado del Rey, devino en capitán de un barco mercante. De ofrendar su vida a la Patria, pasó a sobrevivir. De in…
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Existe un hombre que tiene la costumbre de pegarme con un paraguas en la cabeza

Existe un hombre que tiene la costumbre de pegarme con un paraguas en la cabeza. Justamente hoy se cumplen cinco años desde el día en que empezó a pegarme con el paraguas en la cabeza. En los primeros tiempos no podía soportarlo; ahora estoy habituado.

No sé cómo se llama. Sé que es un hombre común, de traje gris, algo canoso, con un rostro vago. Lo conocí hace cinco años, en una mañana calurosa. Yo estaba leyendo el diario, a la sombra de un árbol, sentado en un banco del bosque de Palermo. De pronto, sentí que algo me tocaba la cabeza. Era este mismo hombre que, ahora, mientras estoy escribiendo, continúa mecánica e indiferentemente pegándome paraguazos.

En aquella oportunidad me di vuelta lleno de indignación: él siguió aplicándome golpes. Le pregunté si estaba loco: ni siquiera pareció oírme. Entonces lo amenacé con llamar a un vigilante: imperturbable y sereno, continuó con su tarea. Después de unos instantes de indecisión y viendo que no desistía de su actitud, me puse de pie y …